CUANDO NOS PIERDE LA PASION

Cuando nos pierde la pasion

Los dos son conocidos y temidos en el pueblo. Por un lado está Juancho “el pupitre”, un hombretón de casi dos metros y más de ciento cincuenta kilogramos de peso; es un cabezota, muy mal encarado y además violento. El otro es Feluco “el martillo”, también con una gran constitución física, e incluso más violento que “el pupitre”.
Un día, a media mañana, llegó Juancho al bar, pidió un vaso de ron y se sentó en una mesa, taciturno, sin hablar con ninguno de los clientes, todos conocidos. Los presentes se dieron cuenta de qué algo iba mal, pero ninguno se atrevió a hacer ningún comentario. Al poco rato entró Feluco, silbando, con las manos en los bolsillos, pidió otro vaso de ron y fue a sentarse en la misma mesa donde estaba “el pupitre”. Los dos quedaron frente a frente mirándose fijamente. No cabía duda: se mascaba la tragedia.
Si algo se temía en el pueblo era precisamente que Feluco y Juancho se enfrentasen alguna vez, eso sería algo impresionante. Algún cliente intentó abandonar el bar, pero “el martillo” ordenó iracundo que de allí no se moviese nadie. Se hizo un silencio total y sólo se percibían los resoplidos de los dos hombres. Allí estuvieron durante unos largos cinco minutos, retándose con la mirada, con los ojos inyectados en sangre.
De pronto, Juancho “el pupitre” se levantó de la mesa, y lo mismo hizo Feluco “el martillo”. Se acercaron, poco a poco uno al otro, hasta casi juntarse sus frentes; los clientes del bar se arrinconaron a un lado de la barra, pero no se atrevían a intervenir.
-¿Por qué lo hiciste, pedazo de cabrón? –gritó Juancho-
-Porqué me dio la real gana, ¿pasa algo?
Esta contestación de Feluco, irritó aún más a “el pupitre”, y éste cogió una silla amenazando con golpear a “el martillo”.
-Feluco, tú sabías perfectamente que yo lo necesitaba, ¡me entiendessss, tú lo sabías, desgraciado!…
-…y qué quieres que hiciera, eh, que no vendiera el cromo de Iniesta por los cinco euros que me ofrecieron… ¡tonto soy, pero no bobo!
Juancho “el pupitre” se dejó caer pesadamente en la silla, y, con la cabeza entre sus manos, rompió a llorar amargamente.

Anuncios

27 comentarios sobre “CUANDO NOS PIERDE LA PASION

  1. Sabes despistar con tus relatos…mi rostro adquiere diferentes expresiones…según voy leyendo tus letras… gestos de asombro y misterio. Para llegar al final y transformarme en una niña sonriente. Eres genial. Gracias por regalar y compartir. Besos y abrazos. Elssa Ana

    1. Holaaa!!!
      Buenos días, consuegra. No todavía no, ahora están con los concursos de murgas, que no valen pa naa, y otras cosillas.
      Feliz sábado para ti y para “el loco de la colina” o sea Willy.
      Muchos muaskses!!!!

  2. Aajajajajaa me has matado con el cromo de Iniesta, yo si mato por el de Pep ajajajaa la verdad tienes una gran imaginación consuegro.
    Por cierto la boda que ? como está mi nuera?
    He puesto el blog privado ya por siempre, me pides paso?
    besotes de martes ni te cases ni te embarques

    1. Y a vueltas con Pep. Pero si es un desertor, jodé. jiji
      Todo está en marcha, aunque Garita sigue algo malita.
      Perfecto, te pediré paso.
      Besotes de martes, y te haré caso: ni me casaré ni me embarcaré.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s