LA CHICA DE LA BICICLETA

La chica de la bicicleta

Me gustaba ir de vez en cuando hasta el acantilado para contemplar la belleza de la puesta de sol. Es maravilloso cuando éste acaricia la cinta azul del mar en el horizonte.
Aquella tarde estaba allí, extasiado viendo la franja rojiza reflejada en el mar. De pronto, llegó ella, la chica en bicicleta, la dejó caer al suelo, y se acercó hasta el mismo borde del acantilado. Se sentó sobre una piedra; era bella: el pelo, brillante color de otoño, le llegaba hasta la cintura; su tez blanca semejaba porcelana y sus ojos destellaban fulgores verdes. De pronto se levantó, hasta mi llegó un hondo suspiro, dio un paso hacia adelante, y se lanzó al vacío. Sólo se escuchó el golpe seco de su cuerpo al chocar con el agua. Me quedé paralizado, miré hacia abajo, y sólo distinguí un bulto que, rodeado de espuma, desapareció hacia las profundidades.
Casi sin poder caminar, me acerqué a la bicicleta tirada en el suelo; era color rosa, y en su manillar descubrí un papel atado con una cintita roja. Lo cogí en mis manos, era una nota manuscrita y, nervioso, comencé a leer:

“La culpa ha sido de él,
Pero no lo busquen, que no van a encontrarle.
Ya le he buscado yo por las calles oscuras,
Ya le he buscado yo por los bares sin nombre,
Ya le he buscado yo mirando a las estrellas,
Ya le he buscado yo, rota por el amor.
Estaba, aquella tarde, sentada en aquel parque,
Sé que leía un libro, ahora no sé cuál,
De pronto alcé la vista y estaba frente a mí,
Era un dios en persona, y me sonrió al mirar.
Se acercó hasta mi banco, y una mano de seda mi cara acarició,
Mis ojos se cerraron, me dio un beso en la frente,
Y cuando fui a mirarle, ya no estaba aquel dios.

Pero hoy lo he decidido: voy a seguir buscando,
El mar por todo el mundo, mi cuerpo arrastrará.
Iré de costa a costa, siguiendo las corrientes,
Y tengo la esperanza que, en cualquier otro parque,
Mi frente besará”

Me quedé inmóvil, y un nudo, en mi garganta, de pronto se instaló. Cogí la bicicleta y me alejé pensando en la dulce tragedia de un verdadero amor.

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12 comentarios sobre “LA CHICA DE LA BICICLETA

  1. Muy, muy bueno el relato, muy triste, pero el amor a veces…es duro decirlo, pero es asi. Siempre serán especiales historias con sus secretos bien guardados, como tú dices, por su relación con el mar… Ese hermoso mar, que si una vez vuelves la vista atrás…nunca lo puedes volver a cruzar.
    En esa bonita playa, yo he estado bañándome.

    Besos Jesús.

    1. El mar hermoso, el mar furioso, el mar sereno. Pero siempre será EL MAR.
      El baño en el mar, que se lleva nuestros perfumes de amor y el sabor salado del dolor.
      Un beso, con sabor a mar.

  2. Que historias, logras escribirlas con tanto sentimiento que cobran vida propia. La chica, el desamor, que lento sufrimiento cual calmante era un beso, en la frente un beso, que mas de uno se le nego. Historias donde no hay ni buenos ni malos, solo trágicos.

    Excelente historia, me ha encantado de principio hasta el final, el final de la bicicleta.

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