ME ENAMORE DE LA LUNA

Me enamoré de la Luna

Estaba la Luna arriba
como del cielo colgada,
estaba la Luna bella
con las estrellas jugaba.
Yo la observé desde abajo,
desde la calle mojada,
y vi como sonreía
y escuché que me llamaba.
Yo estaba en aquella esquina
de aquella calle mojada
y vi del cielo bajar
mil caballitos de plata.

Estaba la Luna arriba
como del cielo colgada
y las estrellas fugaces
a su alrededor bailaban.

Absorto en aquel silencio
oí como se acercaba,
al verla, mi corazón,
del pecho se me escapaba.
Y arriba estaba la Luna
como del cielo colgada.
Dos trenzas de negro pelo
por su espalda resbalaban,
henchidos de luz sus ojos
me atravesaron el alma.
Sus labios lanzaban fuegos
que la noche iluminaban,
le pregunté por su nombre
me dijo: Luna me llaman.
Y estaba la Luna arriba
como del cielo colgada.

Nuestros cuerpos se abrazaron
con pasión, casi con rabia,
y busqué ansioso sus labios
deseoso de besarla.
No llegué a tocar su boca,
mi beso bailó en la nada,
y vi que por la otra esquina
en la noche se esfumaba.

Miré hacia arriba confuso,
¡seguro que no soñaba!,
y ya no estaba la Luna
ni las estrellas jugaban.

Anuncios

14 comentarios en “ME ENAMORE DE LA LUNA

  1. lorienrocks 17/05/2013 — 12:11

    El sol se la llevó… Precioso 🙂

    1. El sol, el sol que suele jugarnos malas pasadas.
      Gracias.
      Un abrazo

  2. bellezacorazon 17/05/2013 — 13:08

    Sabes yo también estoy enamorada de la una, alguna veces me paso un montón de tiempo mirando. Bello lo que has escrito.

    1. ¡La Luna!. Conocedora de muchos secretos y, sin embargo, siempre callada.
      Gracias.

  3. Mi beso vailó en la nada… Hermoso! Una vez más te digo… Eres un gran poeta, con una gran alma de poeta. Besos.

    1. ¡Hooooola, Rosa! Es verdad que me enamoré de la Luna, pero ella ¡ni caso!. Estoy perdido.

  4. Pedro Chadicadi 18/05/2013 — 00:06

    Igual estoy enamorado de la luna http://chadicadipedro.wordpress.com/

    1. Creo que todos estamos un poco enamorados de la luna.
      Gracias.

  5. Tomás De Santamaría 18/05/2013 — 20:41

    Nada malo hay en enamorarse de la Luna, Jesús. Por muy efímeros y poco físicos que sean los encuentros, siempre existe la seguridad de que vuelva. ¡Saludos cordiales! ¡Muy bueno el poema!

    1. ¡Hooooola, Tomás! Encantado de leerte por aquí. ¿Cómo te va?
      Es un rollo eso de enamorarse de la luna. Como bien comentas, tienes la seguridad de que siempre vuelve.
      Gracias.
      Un abrazo

  6. Me gusto mucho, la historia de un amor fugas, que solo se puede de noche, pero hay quienes dicen que “de la noche son las cosas del amor”. Luna tan cercana y tan lejana, esquiva de los cariños, y siempre tan amantemente provocadora.

    1. Tú lo has dicho: amantemente provocadora.
      Sabes, tengo ganas de ir a la luna. Sería precioso poder decirle: ¡aquí me tienes! ¡ámame ahora!.
      Gracias por tus comentarios.
      Un abrazo.

  7. Esa idea es muy peculiar, sobre todo decirle: ahora miremos la tierra juntos, que tanto tiempo te he visto desde ella. Que ganas de ser un astronauta.
    No hay nada que agradecer, siempre tienes poemas e historias realmente buenas. Un abrazo.

    1. Gracias, Azkre. Feliz semana.
      Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close